El método TDEM es una técnica geofísica ampliamente utilizada para caracterizar la resistividad eléctrica del subsuelo a mayores profundidades. Consiste en generar un campo magnético primario mediante la circulación de corriente en una bobina transmisora. Al interrumpirse bruscamente la corriente, se inducen corrientes eléctricas transitorias en el subsuelo, cuyo comportamiento depende directamente de la estructura y propiedades eléctricas del terreno.
Estas corrientes inducidas generan un campo magnético secundario que decae con el tiempo. El sensor receptor registra este decaimiento temporal, el cual contiene información clave sobre la resistividad y estratigrafía del medio. A partir del análisis de los tiempos de respuesta y amplitudes, es posible definir contrastes eléctricos asociados a variaciones litológicas, presencia de agua subterránea, zonas conductivas profundas o estructuras de interés geológico.
El TDEM ofrece alta penetración, buena resolución en profundidad y alta sensibilidad a cambios conductivos, por lo que es ideal en estudios hidrogeológicos, exploración minera temprana y caracterización geofísica regional.
La magnetotelúrica es una técnica geofísica pasiva que mide desde la superficie las variaciones temporales del campo electromagnético natural de la Tierra, con el fin de obtener la distribución de las propiedades geoeléctricas del subsuelo. Este análisis se basa en la correlación entre las componentes del campo eléctrico y del campo magnético registradas simultáneamente, lo que permite estimar la resistividad eléctrica en profundidad mediante inversores 1D, 2D o 3D.
Gracias a su amplio rango de frecuencias, la MT ofrece penetraciones que van desde decenas de metros hasta varios kilómetros, proporcionando información esencial sobre estructuras someras y profundas. Su capacidad para detectar contrastes eléctricos la convierte en un método clave en la exploración regional y caracterización de grandes sistemas geológicos.
Aplicaciones principales:
El método Audio-Magnetotelúrico (AMT) es una técnica pasiva que utiliza la energía electromagnética natural generada principalmente por tormentas eléctricas y variaciones ionosféricas para caracterizar la resistividad eléctrica del subsuelo. Opera en el rango de frecuencias audibles, lo que permite obtener modelos de resistividad confiables hasta profundidades aproximadas de 1 km.
Gracias a los avances en instrumentación y procesamiento, el AMT permite generar modelos 2D y 3D de alta resolución, incluso en entornos geológicos complejos. Es especialmente eficaz para investigaciones de profundidad intermedia donde se requieren contrastes eléctricos claros.
Aplicaciones principales:
El método Magnetotelúrico de Fuente Controlada (CSAMT) permite obtener modelos tridimensionales de resistividad del subsuelo mediante la emisión artificial de un campo electromagnético desde una estación transmisora ubicada a una distancia adecuada del área de estudio. Al emplear una fuente controlada, se obtiene una señal con alta relación señal-ruido y un control preciso sobre la forma de onda, lo que mejora la calidad de los datos respecto al MT convencional.
Este método ofrece distintas configuraciones de adquisición:
Las frecuencias de transmisión típicas se encuentran entre 5 Hz y 10 kHz, permitiendo una caracterización eficiente de estructuras geológicas a profundidades intermedias.
El método Radio-Magnetotelúrico de Fuente Controlada (CSRMT) es una variante de MT/AMT diseñada para la exploración somera del subsuelo mediante señales de radio emitidas por antenas transmisoras. Su alta resolución y capacidad para operar con frecuencias elevadas lo convierten en una herramienta eficaz para el mapeo detallado de mineralizaciones metálicas y afloramientos superficiales.
El sistema emplea un digitalizador de alta frecuencia y sensores dedicados para registrar con precisión las variaciones de los campos eléctricos y magnéticos en superficie. Es un método compacto, de rápida operación y con bajos requerimientos logísticos, ideal para campañas de exploración mineral de gran volumen y profundidades de investigación menores.
Aplicaciones principales:
El Georradar o GPR (Ground Penetrating Radar) es una técnica geofísica de alta resolución que emplea pulsos de energía electromagnética para obtener imágenes del subsuelo a partir del registro de las reflexiones generadas en interfaces con contrastes dieléctricos. El sistema está compuesto por una antena emisora y una antena receptora montadas en una plataforma móvil, lo que permite adquirir datos de manera rápida, no invasiva y con visualización inmediata del radargrama en campo.
El método destaca por su capacidad para detectar discontinuidades y objetos enterrados, identificar cambios litológicos, localizar tuberías y servicios ocultos, reconocer cavidades u oquedades, evaluar estructuras subterráneas y apoyar estudios arqueológicos o de infraestructura. Su naturaleza en tiempo real facilita la toma de decisiones operativas y la validación inmediata de resultados durante la campaña.
El sistema RoadScan es una tecnología de georradar especialmente diseñada para la evaluación continua y no destructiva de pavimentos en carreteras, operando a altas velocidades y montado sobre vehículo. Su capacidad de adquisición densa y automatizada permite obtener perfiles de alta resolución sin interrumpir el tráfico y con mínima intervención de personal, superando ampliamente la eficiencia de los métodos tradicionales basados en calicatas o perforaciones.
El sistema proporciona mediciones precisas del espesor y condición de las capas del pavimento, base y subbase, permitiendo identificar deterioros estructurales, zonas de humedad, pérdida de densidad o variaciones constructivas. Esta información es fundamental para la planificación de mantenimientos, diseño de rehabilitaciones viales y control de calidad en operaciones de fresado.
Aplicaciones principales:
El perfilaje electromagnético mediante equipos CMD permite realizar un mapeo rápido de la conductividad eléctrica aparente y la susceptibilidad magnética del subsuelo, generando modelos interpretables a través de inversión EM 1D. La profundidad de investigación depende de la separación entre los dipolos transmisor–receptor, lo que permite seleccionar configuraciones específicas para objetivos someros o de mayor alcance.
El campo magnético registrado se compone de una parte imaginaria (out-of-phase), directamente relacionada con la conductividad eléctrica del subsuelo, y una parte real (in-phase), vinculada con las propiedades magnéticas y la presencia de materiales metálicos. Esta técnica ofrece alta velocidad de adquisición y es ideal para levantamientos de gran cobertura sin necesidad de contacto eléctrico con el terreno.
Aplicaciones: